Todo empieza por una venganza... Un nuevo trabajo, una nueva vida cimentada en la noche, un nuevo objetivo, la otra cara de su persona... Dinero, alcohol, drogas, sexo, hombres, stripper. Un mundo en el que nuestra potragonista estara metida solo y unicamente por una razón: Vengarse y encontrar la felicidad.















Muy Recomendada

sábado, 13 de noviembre de 2010

"Vida sin luz" Capitulo 13: Primera parte

Una paz interior recorría mi cuerpo cada vez que Marcos me miraba de esa forma, cada vez que estaba junto a él, que me acomodaba en sus brazos, que me mimaba y me besaba. Todos los miedos desaparecían cuando estaba a mi lado, las dudas, el dolor… Ahora éramos novios, sonaba tan bien. Me sentía dichosa de tenerle conmigo. Aunque tenía miedo de que una nueva relación pudiera salir mal, que Marcos pudiera dejarme como los demás. Pero cuando le miraba, veía imposible que pudiera hacer tal cosa. Se veía en sus ojos bondad. Dejé de pensar en paranoias de las mías y me concentré de nuevo en esos ojos brillantes que me hipnotizaban.
Después de un largo tiempo con nuestras miradas fijas habló él:
-        Bueno cielo hay que cenar ¿no crees?
-        Por mi me quedaría así contigo toda la vida- dije acurrucándome en sus brazos.
-        Y yo Michelle, y yo. ¿Qué te parece si salimos a cenar fuera? Yo invito.
-        ¿Fuera? ¿En la calle? No por favor, tengo miedo.
-        No te pasará nada preciosa, yo estoy contigo ¿Vale?- intentaba tranquilizarme.
-        Por favor…, propongo algo mejor.
-        ¿Qué es?
-        Yo hago la cena y cenamos aquí los dos. Te aseguro que te chuparas los dedos- dije soltando una sonrisa picara.
-        Eso no lo dudo, seguro que es un gran manjar como tu- dijo pícaramente acercándose para besarme de manera tierna.
-        ¿Entonces? ¿Trato hecho?
-        Mmm... Está bien, tú ganas- se rindió.
-        Gracias Marcos, te quiero.
-        Y yo mi niña.
Así que tras esto, me levanté intentando localizar toda mi ropa esparcida por el suelo del salón y me vestí. Después me dispuse a hacer la cena mientras Marcos terminaba de vestirse y preparaba la mesa. Pero no una mesa cualquiera. Preparó una bonita estampa con velas para darle un toque romántico. Era precioso, todos los detalles de Marcos hacían que me enamorara cada día un poquito más.
Una vez lista la cena nos pusimos a cenar. La velada se hizo tranquila, amena, hablando de todo tipo de cosas, riéndonos sin parar. Todo hay que decirlo, la dorada a la plancha con mi toque de limón me salió riquísima y a Marcos le encantó.
-        Definitivamente la cena está riquísima, ya sabía yo que sería un dulce manjar.
-        Bueno en este caso salado, no dulce- dije a modo de broma.
-        Cierto, aquí solo hay un manjar dulce en toda la casa.
-        ¿Ah sí?
-        Si. Tu cariño.- dijo agarrándome la mano y rozando mis labios con suavidad.
Un cosquilleo recorría mi cuerpo. Me sentía como la más tonta del universo, como aquella quinceañera enamorada. No, no. Era diferente, yo no estaba enamorada. ¿O tal vez si y aun estaba negándolo? Da igual, lo que sí sé es que me encantaba estar con él.
Aquel beso se iba profundizando poco a poco. Era como un postre delicioso, saborear lentamente sus labios, mientras nuestras lenguas jugaban inocentemente. Compartíamos deseo, pasión y sentimientos. Nuestros cuerpos se juntaban, las caricias aumentaban considerablemente. Su mano recorría mi espalda, la mía jugueteaba con su pelo. Involuntariamente nos levantamos de las sillas mientras seguíamos sin despegarnos. Caminábamos lentamente por el pasillo, con un fuego que quemaba en nuestro interior, los besos se incrementaron, ahora eran más fieros, más salvajes. Mi camiseta desapareció en unos segundos ocupando su lugar en un rincón del pasillo y dejando visibilidad a mi sujetador morado. Sus dedos recorrían mi espalda suavemente descargando en mi miles de corrientes, cosquilleos y calambres que hacían que me encorvara hacía atrás. En pocos segundos llegamos a la habitación y apoyándonos en la puerta logré quitarle la camisa de un tirón. Aquel pecho desnudo y caliente se juntaba con el mío proporcionando más pasión de la que ya había.
Poco a poco nos acomodamos en la cama con suavidad, me depositó con ternura besando mi cuello haciendo que no pudiera pensar con claridad y que algún que otro gemido se escapara involuntariamente. Eso le hacía sentirse bien, y empezó a bajarme los pantalones rápidamente, hasta que mi cuerpo se quedó solo con el conjunto interior morado que le provocaba tanto. Sus besos recorrían mi escote y mi torso desnudo hasta llegar a mi pelvis. Mis manos bajaban hasta sus pantalones que desaparecieron en cuestión de segundos. Ahora nuestros cuerpos estaban más juntos. Podía notar su miembro erecto aun con los bóxers, lo que hizo que sonriera pícaramente. Vuelta para acá, vuelta para allá. Me dejaba llevar. Marcos no tardó en deshacerse de mi sujetador y mis braguitas, dejando mi cuerpo totalmente al descubierto. Pero yo tampoco me quedaba atrás y también me hice con sus bóxers. Beso tras beso, respiraciones agitadas, lenguas que saboreaban aromas y pieles desnudas. Sus labios saboreando mis pechos bajando lentamente por la cintura, la pelvis de nuevo hasta llegar a mi intimidad con sus dedos lo que me hacía estremecer y gemir de nuevo. Mientras seguía besándome acariciaba mi intimidad suavemente. Cuando dejo de hacerlo estaba a punto de llegar al éxtasis y le maldije por ello. No podía esperar más necesitaba sentirle dentro de mí, necesitaba sentirme suya.  Así que con una mirada se lo pedí e inmediatamente se colocó para poder entrar en mí, suave y lentamente. Un baile rítmico, desenfrenado, unos besos más intensos. Una sensación placentera, un fuego cada vez más ardiente en nuestro interior, las respiraciones aumentaban, las pulsaciones también. Así durante unos segundos, unos segundos placenteros llenos de amor, que acabaron cuando los dos llegamos al clímax y descansamos nuestros cuerpos aun conectados.
Y ahí estaba yo, en los brazos de aquella dulce persona, unida a él por un gran vinculo, era mío y yo era suya.
-        Te quiero princesa- me dijo mientras me daba pequeños besos en el pelo.
-        Y yo corazón- dije inclinando mi cabeza hacia su mirada para después saborear sus labios.
Me sentía en la gloría, jamás me había sentido tan bien después de entregarme a alguien. Ni si quiera con Joseph, aquel desgraciado que me robó el corazón para acto seguido destrozármelo. Si, aquel que hizo que no volviera a confiar en nadie más, que me hizo creer que era  una puta claramente. Pero no, no lo soy. Con Marcos es todo distinto. Me hace sentir como la princesa de ese cuento, me hace sentir bella, especial y única. Supongo que será por la edad. Es el novio más mayor que he tenido y a esa edad se tiene una cierta madurez y se conoce bien los gustos y preferencias de una mujer.
Mientras pensaba todo esto, Marcos seguía acariciándome el hombro y el pelo. Estaba adormilada pero seguía abrazándole la cintura. Caí en la cuenta que habíamos dejado la cena a medias. Nos faltaba el postre y seguramente Marcos se había quedado con hambre.
-        Oye Marcos, me acabo de dar cuenta que no hemos comido el postre.- dije mirándole a los ojos esperando una respuesta.
-        ¿Cómo que no? Y entonces, ¿esto que ha sido? Para mí esto ha sido el mayor postre que haya probado jamás- dijo riendo pícaramente.
-        Ah muy bonito, con que ahora yo soy tu comida ¿no?- dije a modo de enfado y con el ceño fruncido.
-        No princesa, quiero decir que no necesito un postre para cenar bien. Ya he cenado suficiente y después de esto prefiero quedarme así y no tener que visitar de nuevo el frigorífico- dijo sin dejar de vacilar.
-        Está bien como quieras.

5 comentarios:

  1. O_O
    me encanta el capitulo esta perfecto
    espero el siguiente pronto!^^
    besitos!!:)

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  2. dioooos esta perfecto jo me encanta
    kiero el siguienta ya
    no tardes muxo en subirlo porfa no me dejeis asi jejeje
    esta muy muy bien
    os kiero

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  3. Madre mia mi niñaaaa!!! Me encantaaaaa!!!! Ya quiero leer la segunda parte!!! Me tienes enganchadisima!!!! estas palabras tienen k ser para corazon caprochoso pero.. esk estoy enganchada a nuestra historia!!!! Un beso enorme mi niña, te kierooooo!!!!!

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  4. m encantaaaa!!!!!!!! q romanticismooo el siguientt prontooo xDDD, besitos a las dos os keroo mis ninias xDD

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